sábado, 15 de enero de 2011

ACOGIMIENTO FAMILIAR

¿QUÉ ES UNA FAMILIA?

Es difícil poder responder a esa pregunta. Hoy en día, existen muchos tipos de familias y no hay como anteriormente un estándar de familia en la que estaba el padre, la madre y los hijos (a ser posible un niño y una niña); este es el modelo de familia típico que había en España entre los 80 y mediados de los 2000. Pero el modelo de familia se ha diversificado mucho, existen las familias monoparentales, familias donde los dos miembros son del mismo sexo…

La definición de familia que se nos dio en el seminario es:

“Dos o más personas, con lazos afectivos (con o sin consanguineidad), que pueden o no convivir en el mismo domicilio. Entre los miembros se establecen determinados roles que conllevan asociadas una serie de responsabilidades con los miembros de la familia. Tienen establecidas unas normas de convivencia, situación legal y/o socialmente reconocidas. Además de la satisfacción de las necesidades básicas y el afecto entre sus miembros”.

¿QUÉ TIPO DE MENORES ACUDEN A FAMILIAS DE ACOGIDA O A ACOGIMIENTO FAMILIAR?

Son diversos los perfiles de los menores que son susceptibles de acogimiento familiar: menores que necesitan un tutor legal (sin familia), menores en situación de desamparo, menores con problemas de adaptación a la ley, menores maltratados, menores con necesidad de apoyo por motivos de exclusión social, menores con riesgo de exclusión o que convivan en situaciones de riesgo, menores que conviven en núcleos familiares desestructurados, menores cuyo miembro principal de la familia no tenga capacidad de obrar, menores con padres con toxicomanías, menores con padre/madre adolescente…

Con este servicio se pretende la protección del menor, el bienestar de estos, proporcionar una buena socialización primaria, ayuda mutua, dotar a estos de estrategias para que adquieran autonomía en un futuro…

¿QUÉ ES EL ACOGIMIENTO FAMILIAR?

Se trata de una alternativa de convivencia que sustituye a los centros de acogida de menores. Al evitar la institucionalización se pretende ante todo el bienestar del menor.

Un punto importante a tener en cuenta es que se trata de la “residencia alternativa de un menor” por un tiempo determinado (a no ser que se trate de acogimiento permanente).

Existen:

-Acogimiento simple (menores entre 0 y 18 años).

-Acogimiento de urgencia (menores entre 0 y 6 años en riesgo inminente, se pretende evitar el paso por la institución y tienen una duración de entre 0 y 9 meses).

-Acogimiento temporal (acogimiento de niños/as saharauis).

-Acogimiento permanente (elevada edad, los padres tienen pocas posibilidades de rehabilitación, menores con menos necesidades de acogimiento que los de urgencia).

¿QUIÉN PUEDE PARTICIPAR EN EL PROGRAMA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR?

Las familias que pueden ser destinadas al acogimiento familiar necesitan una serie de requisitos que son; ser mayores de edad, tener capacidad educativa y afectiva, acceder al servicio de manera voluntaria, pasar el proceso de idoneidad, colaborar con el equipo durante el proceso y solicitarlo formalmente. Además deben de poseer estabilidad familiar y emocional, tener claro que no se trata de adopción, estar disponibles, tener capacidad de obrar, tener la motivación adecuada y los recursos suficientes para afrontar los gastos de la acogida.

La idoneidad de los acogedores está regulada en el Decreto 282/2002 de 12 noviembre de Acogimiento familiar y adopción. Donde se dice que en el acogimiento simple se debe aceptar temporalidad del acogimiento y aceptar que la familia biológica es miembro activo. Y que en el acogimiento permanente se trata de una situación sin límite temporal predeterminado, ausencia de expectativas de adopción, ausencia de previsión de retorno y aceptación de la relación del menor con su entorno.

ALGO MÁS SOBRE EL ACOGIMIENTO TEMPORAL

El programa de vacaciones en paz (que es como se llama al acogimiento de menores del Sahara) consiste básicamente en acoger a un menor de entre 7 y 12 años durante los meses de Julio y Agosto. Durante este tiempo los padres pueden realizar actividades con ellos, siempre sin salir del país, y proporcionarles alternativas donde se pretende; en la mayoría de las ocasiones, cubrir las necesidades de estos, tanto las más básicas (alimentación, higiene y salud) como necesidades de conocer un modo de vida diferente al que tienen en su lugar de origen.

Por ejemplo, en Carmona, la ciudad donde vivo, se realiza este tipo de acogimiento desde hace varios años se está realizando este programa. Este verano también se ha realizado http://www.losalcores.info/articulo.asp?ID=6805 .

EN MI OPINIÓN…

Me parece una alternativa bastante interesante a la institucionalización de los menores que lo requieran. Pero también pienso que debe ser muy duro, tanto para el menor como para la familia de acogida el cambio de realidad y de entorno. En muchas ocasiones, como por ejemplo en el caso que he mencionado antes del programa “Vacaciones en Paz”, los menores conviven con una realidad “ideal” con la conciencia de que tienen que volver a su dura realidad sin poder utilizar ninguno de los bienes ni materiales que utilizan aquí. Y no sólo ocurre esto con este tipo de programas, en mi opinión, en muchas ocasiones se puede “jugar” con la socialización primaria de los menores; es decir, en algunas ocasiones los padres biológicos les enseñan una serie de valores y normas que son sustituidos por los de la familia de acogida y posteriormente vuelven a ser modificados a los de los padres biológicos (en el caso de ser devueltos) o de los padres adoptivos (en el caso de adopciones).

Pienso que es una labor muy importante la que hacen estas familias pero que la dureza de las situaciones con las que se encuentran tienen que hacer que esta tarea sea bastante difícil y dura. Criar y cuidar y por supuesto, pienso que coger cariño a una persona para luego perder totalmente el contacto con ella deberá de ser bastante ardua y la firmeza y la claridad de las ideas de estas familias deberá de ser muy grande y tener las cosas muy claras para no caer en el error de terminar “mal” ellos por haber hecho un bien a los demás. Tal vez es por este motivo por el que muchas familias no se prestan a ello y existen tan pocas que son capaces de participar en el acogimiento; aunque en el programa antes mencionado de colaboración con el pueblo saharaui va en aumento el número de familias que acogen temporalmente a niños y niñas de aquella población.

No hay comentarios:

Publicar un comentario